sábado, 1 de febrero de 2014

3- La Presencia Solar



El Sol Viviente está en vuestro corazón.

         Esta es una ‘clave’ que siempre se ha revelado a lo largo de los milenios de la historia del hombre sobre la Tierra, aunque en más de una ocasión esta verdad ha sido distorsionada por deficiencias interpretativas.
El “Sol en el corazón” del hombre es un destello de la Luz Espiritual del Sistema Solar, que está siempre presente, en todas las criaturas dentro de su esfera de influencia.
         Vuestra tarea, como estudiantes de las Verdades eternas de la Vida, es descubrir lo que es verdadero y desechar lo falso, en cualquier tema y en cualquier lugar donde os encontréis. Por lo tanto, buscad la verdad comenzando por reconocer esta “hipótesis” como verdadera, la cual señala que ‘el Sol Viviente ya está presente en vuestros centros cardíacos’.

         Algunos se preguntarán: ¿No es acaso que esa Luz debe ‘nacer’ en el corazón…, que debe ‘encenderse’…? ¿Cómo que ya está encendida…?

         La Luz del Logos Solar, del Señor Solar, está ya encendida en cada una de sus criaturas. Desde el átomo, hasta las moléculas minerales, los diferentes vegetales, los animales, y el hombre, en todos…, vibra la Presencia Viviente de la Luz de la Vida. Se ha llamado con diferentes nombres a esta Esencia-Presencia de Luz Viviente, comparable a un Sol Eterno. Cada época y/o cultura en la historia del hombre empleó sus propios vocablos para nombrar a LA PRESENCIA de la Vida, pero todos coinciden en el significado: “una única Esencia de Vida Universal que es proyectada en las creaciones menores, materiales, por una Gran Conciencia Solar, un Logos”. Es por ello que el “SOL” ha sido un símbolo de lo Divino para tantas culturas y civilizaciones a lo largo de los milenios. Por lo tanto, amados estudiantes, decir que el Sol Viviente está en vuestro corazón es correcto, por que nada hay que pueda llamarse “VIDA” que no esté iluminado por un destello vibrante del Sol Central de un Sistema.

         Sin embargo, cierto es que para que este Sol espiritual en el hombre  vibre en su mayor sintonía y sincronía con Su Fuente expresándose en la materia con transparencia, debe existir una preparación de los ‘vehículos humanos’, por que la materia grosera de los cuerpos densos del hombre impide a este Sol sutil revelar plenamente Su Presencia, ya que las densidades oscurecen las finas hebras vibracionales del Sol Búdico-Átmico.
         Es por ello que los humanos que aún no han despertado a la conciencia de la Luz espiritual, tienen una vida a oscuras, sumida en la vibración de las ‘tinieblas’, es decir, en la densa ‘niebla’ de la materia astral y física. La materia física-etérica, astral, y mental debe sutilizarse a través de un proceso alquímico de PURIFICACIÓN para que el Sol Viviente que “ya existe” en el plexo cardíaco pueda ir poco a poco revelándose con todo el poder transparente de su Luz, es decir, para que su Luz de Paz, Amor y Unidad pueda expresarse en y a través de los planos físico, astral y mental del hombre. A este proceso de “Purificación-Iluminación” algunos lo han interpretado como “el nacimiento del Cristo Niño en el corazón”, y  el consecuente y complejo proceso de maduración del Cristo nacido. Otros lo han relacionado con un proceso de Iniciaciones esotéricas, con escalonadas y crecientes aperturas y expansiones de conciencia. Todos se refieren a lo mismo, pero hoy aquí estamos considerando el hecho, poco revelado y comprendido, de que el proceso de Iluminación espiritual no consiste en “encender” la Luz interior para que con ‘el tiempo’ vaya ganando más luminosidad…, ya que el Sol espiritual YA ESTÁ ENCENDIDO, y no puede ser ni aumentado ni disminuido. Lo único que puede el hombre hacer es Purificar los vehículos humanos de expresión de ese Sol Viviente, para que así llegue el momento en el cual, ya sin obstáculos ni trabas de ilusiones y espejismos, pueda la Presencia Solar traslucir sus Dorados Rayos, expresándose como CONCIENCIA CONSCIENTE. Es decir, que el Sol, que ya brilla, debe adquirir ‘cualidad consciente’, expresándose como tal.

         El proceso de purga y purificación es un proceso de continuas tomas de consciencia, y esto tiene que ver con la psiquis humana. Las emociones y la mente humana funcionan comúnmente en base a patrones de mecanicidad, que por lo general, no acompañan al brillo del Sol Viviente de la Unidad. La mente mecánica del hombre obedece a códigos de ilusión y separatividad, muy variados y complejos. Es por ello que mientras la psiquis humana siga sujeta a esos códigos mecánicos subconscientes (creencias, conceptos erróneos, mandatos culturales, etc.) el Sol de la Unidad se encontrará impedido de brillar con Su Luz propia, por que ‘Su Casa’, el templo humano, (en especial la mente) está usurpada por el ego inferior, es decir, la conciencia humana basada en la percepción de ‘las formas’ y sus consecuentes complejidades psicológicas.
        
         La PURIFICACIÓN es la base para que el Sol de la Paz y la Unidad pueda vibrar en y a través de los vehículos del hombre.
         El “Sol”, la Presencia Espiritual, ya brilla, siempre ha estado en la plenitud de su Luz, la cual no puede ser, como dijimos, aumentada o disminuida por que es Unidad plena, eterna e infinita, y está más allá del factor tiempo.
         Por lo tanto, no es correcto considerar que el despertar espiritual es un proceso en el tiempo, como muchos estudiantes entienden; porque el tiempo no afecta ni modifica jamás al Espíritu puro.
         Toda la existencia es una manifestación, en tiempo-espacio, de una infinita y eterna Presencia de Vida que está más allá de cualquier limitación condicionada de tiempo y espacio. La existencia, con todas las creaciones o manifestaciones de vida son como ‘el movimiento’ de la Vida’ en una burbuja espacial de Tiempo. Tiempo y espacio se conjugan así en diferentes e incontables formas, dando origen a distintas dimensiones de vida o ‘moradas’ en el Universo. Es en este tipo de conceptos en los que los estudiantes pueden apoyarse para aceptar como “hipótesis” la verdad ya enunciada de que la Presencia Solar en cada criatura no depende del factor tiempo, es un hecho en el AHORA, y ese AHORA es eternidad.

         El Sol de la Unidad y la Paz es esa PRESENCIA, que no puede ser seccionada, dividida o separada de Sí misma. Por lo tanto, cuando nos aventuramos a afirmar que “el Sol Viviente ya vibra con esplendor en el centro cardíaco de todas las criaturas”, no erramos, sino por el contrario, estamos confirmando el PRINCIPIO DE UNIDAD de la Vida.
         El proceso de la Evolución y los grados iniciáticos se basan en la expresión y expansión progresiva de la ‘Conciencia Consciente’, y esto puede ser entendido como la toma de consciencia, cada vez con menos limitación, de ‘la ilimitada Unidad de la Vida Cósmica’. Esto significa que existen muchos niveles o grados de conciencia, cada uno con un límite de expansión diferente de la Presencia ilimitada.

         Si consideráis a estas ‘hipótesis’ como certezas, por lógica o intuición, veréis que:
-     No necesitáis crear la Unidad; ésta ya existe.
-     No necesitáis ‘encender’ la Luz Crística; porque ya está encendida.
-     No necesitáis terminar con la oscuridad, porque la oscuridad no tiene existencia verdadera, siendo (o ‘pareciendo’) real solo en una delgada franja de evolución durante el pasaje por los planos más densos de la manifestación material.
-     Y  no necesitáis crear la Paz; solo deberéis dejar caer las cáscaras que cubren Su Rostro, el verdadero Rostro de la PRESENCIA SOLAR.

Entrad en estos nuevos conceptos, y así encenderéis el CÓDIGO DE UNIDAD en vuestras almas, que será el que reemplazará a los añejos y endurecidos códigos de creencias relacionadas con la ilusión y la separatividad, que han regido la conciencia de la humanidad por milenios.

Cread el Puente en vosotros hacia ese Despertar.
Sois el Puente y la Luz a la que conduce.
Solo reconocedlo con contundencia.

FUENTE LUZ



          

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